4 Kilos de Monedas de Cobre en una Caja de Galletas Antigua
Aventuras a pie de obra: Cuando los secretos del pasado pesan más que los sacos de runa.
El Hallazgo en el Piso de Hoy
Durante las tareas de limpieza de la vivienda de esta semana nos hemos topado con uno de esos tesoros que te congelan las manos y te hacen olvidar el polvo por un momento. Ha aparecido una vieja caja de galletas de hojalata litografiada, bastante oxidada por el paso del tiempo. Pero al abrirla, no había dentro hilos ni botones de costura; estaba completamente llena hasta los topes de monedas de cobre antiguas. En total, algo más de 4 kilos de puro bronce e historia viva.
Sea como sea, da gusto ver cómo muchas de estas piezas siguen estando escondidas en los rincones más insospechados de las casas de nuestros abuelos. Y es que, en su época de esplendor, se fabricaron por millones y formaron parte del traqueteo diario de la gente trabajadora.
Viaje en el Tiempo: Las Famosas Perras
Para entender de dónde salen estos 4 kilos de metal acumulado, toca hacer un viaje rápido a la España de 1870. El país andaba algo revuelto, acababan de destronar a Isabel II y el Gobierno Provisional decidió implantar la Peseta como moneda oficial. Para las compras pequeñas del día a día, la gente de a pie utiliza unas monedas muy simpáticas de cobre de 5 y 10 céntimos.
En el reverso de estas monedas salía un león sosteniendo el escudo de España. Los ciudadanos de la época, que tenían bastante guasa y sentido del humor, decían que ese león parecía un perro flaco y desnutrido. De ahí nacieron dos motes legendarios que han sobrevivido hasta hoy: la pieza de 5 céntimos pasó a ser la perra chica y la de 10 céntimos se convirtió en la perra gorda. Unos años más tarde, durante el reinado de Alfonso XII (entre 1875 y 1879), se siguió utilizando este mismo sistema de cobre porque eran las monedas que de verdad movían los mercados de la calle.
Cifras Reales: ¿Cuántas se hicieron y qué comprabas?
Para que no queden dudas de por qué aparecen tantas cajas metálicas repletas en los altillos, los datos históricos oficiales de fabricación de estas piezas de cobre son una auténtica locura:
| Moneda / Época | Volumen de Acuñación Oficial | ¿Cuándo se retiraron? |
|---|---|---|
| 10 Céntimos 1870 Gobierno Provisional |
Más de 170 millones de piezas | Dejaron de usarse legalmente el 29 de octubre de 1941 |
| 5 y 10 Céntimos Alfonso XII (1877-1879) |
Más de 50 millones de piezas | Retiradas oficialmente tras la Guerra Civil (1941) |
¿Qué te podías comprar en el siglo XIX con estas monedas?
A finales de 1800, una perra gorda o un par de ellas tenían un valor adquisitivo real en las tiendas de ultramarinos y mercados de abastos. Con un puñado de las monedas que llenaban nuestra caja de galletas te podías llevar a casa cosas como estas:
- 🥖 Un kilo de pan: Costaba unos 30 céntimos de peseta (unas 3 perras gordas).
- 🍷 Un litro de vino corriente: Salía por unos 25 céntimos en las tabernas.
- 📰 Un periódico del día: Se vendía por 5 céntimos (una perra chica para estar informado).
- 🥚 Una docena de huevos: Costaba en los mercados unas 8 perras gordas (80 céntimos).
¿Cuánto valen hoy en día? Tarifas de Mercado
Al tenerlas en las manos, el valor numismático actual depende por completo del desgaste. Como han estado amontonadas, rozándose unas con otras durante décadas metidas dentro de la hojalata, la gran mayoría presentan el desgaste lógico de haber pasado por miles de bolsillos hace cien años.
| Pieza / Formato | Estado de Conservación | Precio de Mercado Aprox. |
|---|---|---|
| Lotes al peso de cobre Como los 4 kilos encontrados en la lata |
Desgaste por uso común (BC / RC) | 10€ - 20€ / por lote familiar |
| 10 Céntimos de 1870 o 1878 Pieza individual seleccionada |
Excelente conservación, relieve intacto (EBC) | 40 € - 50 € |
| Ceca de Oñate (1875) Acuñación Carlista (Muy escasa y rara) |
Cualquier estado verificado | A partir de 150 € |
Nota: Si te pica la curiosidad por comprobar los precios de subasta actuales o ver dónde se mueven los catálogos numismáticos, los portales especializados de coleccionismo suelen reflejar estas estas mismas oscilaciones según el brillo del metal.
¿Qué hacemos con tanta historia acumulada?
Como coleccionar estos pequeños pedazos de historia que se rescatan del olvido es una auténtica pasada, da lástima dejarlos guardados en un cajón del almacén. Al ser tantísimas monedas, la idea es ir limpiándolas con cuidado para preparar algunos lotes de recuerdo muy chulos.
Si te hace ilusión tener una auténtica perra gorda de 1870 o del reinado de Alfonso XII para guardarla en casa como amuleto o recuerdo nostálgico, estate muy atento a la comunidad. Seguiremos clasificando este gran lote y compartiendo los descubrimientos más curiosos en las próximas publicaciones del canal.